En el Día Internacional de la Lucha Contra el Sida, se busca generar conciencia sobre la condición indetectable como igual a intransferible (I=I). A su vez, Argentina puede considerarse a la vanguardia. La ley nacional fue actualizada y aprobada este año.

Por Amira López Giménez


La Ley Nacional del Sida (N°23.798) sancionada en 1990, declaró de interés público la lucha contra el mismo y buscó garantizar el acceso gratuito al sistema de salud para tratamientos, controles y diagnósticos. También contemplaba las investigaciones y modos de prevención mediante educación y confidencialidad de la información de personas viviendo con VIH. 

Sin embargo, la realidad superó a la ley que precisaba contemplar nuevos escenarios. Incluso, las estadísticas nacionales de salud distaban de las metas fijadas por la ONU. Como efecto, más de 200 organizaciones nacionales se pusieron al hombro el tratamiento de una nueva ley de VIH, hepatitis virales e ITS. Buscaron un cambio de perspectiva y lo lograron.

Hoy el centro de la escena está dominado por la idea de eliminar estigmas y discriminaciones hacia las personas con VIH. Publicada el 1 de julio de 2022 en el boletín oficial, la misma incentiva la producción pública de insumos para tratamientos y concientiza sobre la transmisión vertical con prevención y protección para niños, niñas y adolescentes.

A su vez, busca garantizar el acceso a los derechos sociales básicos como la alimentación, la salud y el trabajo. También contempla ampliar el diagnóstico para que el test de VIH pueda ser realizado sin prescripción médica y que sea ofrecido por el personal de salud. 

Indetectable = Intransferible

Gonzalo Valverde, coordinador de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP) e integrante del Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH recordó que son muy pocas las personas que saben que pueden vivir con VIH y ser I+I (indetectable e intransferible).

Esta condición solo se alcanza siguiendo el tratamiento adecuado. “Existe un profundo desconocimiento de lo que significa I+I, es decir personas que vivimos con VIH y que no transmitimos el virus por vía sexual, si nos adecuamos a los tratamientos y medicamentos”, aclara.

Para alcanzar la condición I+I se aplica el Tratamiento Antirretroviral (TAR), recomendado por la OMS para todas las personas, indistintamente de su estadio clínico. Con los estudios sobre el Sida se logró que la combinación de fármacos TAR evite la réplica del virus en las células. El medicamento actúa para disminuir la carga viral hasta niveles indetectables por los análisis convencionales. Esto se llama “carga viral indetectable”, y no significa haber eliminado el virus.

Foto gentileza de José Luis Schanzenbach.

El TAR solo asegura una transmisión del virus de cero en los casos de acto sexual y embarazo. Para los casos de transmisión por vía sanguínea o por leche materna solo aligera la carga viral.

El resultado puede observarse en un análisis de sangre de recuento de células CD4 y carga viral. A menor cantidad de células CD4 en la sangre, mayor es la carga viral y su consecuente transmisión. A mayor cantidad de células CD4, menor carga viral, lo que vuelve al VIH indetectable e intransmisible. Por carga viral, si hay menos de 50 copias/mL en sangre del VIH, es indetectable e intransferible.

Expandir el acceso al testeo y el tratamiento universal de las personas que viven con VIH resulta fundamental para alcanzar el objetivo 90-90-90 de la OMS. La organización quiere lograr que el 90% de las personas que viven con VIH conozcan su diagnóstico, que el 90% reciba TAR en forma sostenida y que el 90% de quienes reciben TAR logren una carga viral indetectable (I=I).

Fotografía de portada de José Luis Schanzenbach.