Así lo advierte la UNESCO y ONU Agua en el informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos. Y la situación se agravará, sobre todo en las ciudades, sino se impulsa una cooperación internacional.

Foto de tapa: Nicolo Filippo Rosso. Niños venezolanos con botellas de plástico para llenar con agua esperan en fila para recibir una comida gratis en una organización benéfica en Paraguachón, Colombia.

El agua se está volviendo en un recurso cada vez más escaso. Millones de personas en el mundo sufren la falta del líquido vital. Esta cada vez más acelerada disminución se debe, entre otros factores, con el calentamiento global producto de la desforestación, urbanización, incendios, contaminación, entre otros.  

Un informe publicado por la UNESCO, ONU-Agua, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua 2023, 2.000 millones de personas en el mundo, un 26% de la población, no tienen agua potable, y 3.600 millones, el 46%, carecen de acceso a un saneamiento seguro.

En tanto, entre 2.000 y 3.000 millones de personas sufren escasez de agua durante al menos un mes al año, lo que supone graves riesgos para sus medios de subsistencia, en particular la seguridad alimentaria y el acceso a la electricidad.

Se prevé que la población urbana mundial que sufre escasez de agua se duplique, pasando de 930 millones en 2016 a 1.700-2.400 millones de personas en 2050.

La creciente incidencia de sequías extremas y prolongadas también está estresando los ecosistemas, con consecuencias nefastas para las especies vegetales y animales.

Por eso, es urgente establecer mecanismos internacionales sólidos para evitar que la crisis mundial del agua se descontrole. El agua es nuestro futuro común y es esencial actuar juntos para compartirla equitativamente y gestionarla de forma sostenible.

En 2050, de 1.700-2.400 millones de personas no tendrán acceso al agua.

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Cooperación internacional: clave del acceso al agua para todos

Casi todas las intervenciones relacionadas con el agua implican algún tipo de cooperación. Los cultivos requieren sistemas de riego compartidos entre los agricultores.

Además, suministrar agua segura y asequible a ciudades y zonas rurales solo es posible mediante una gestión comunal de los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento.

Y la cooperación entre estas comunidades urbanas y rurales es esencial para mantener tanto la seguridad alimentaria como los ingresos de los agricultores.

Suministrar agua segura y asequible a ciudades y zonas rurales solo es posible mediante una gestión comunal.

Asimismo, la gestión de los ríos y acuíferos que cruzan fronteras internacionales complica aún más las cosas. Aunque se demostró que la cooperación en cuencas y acuíferos transfronterizos aporta muchos beneficios más allá de la seguridad del agua.

Entre ellas, la apertura de canales diplomáticos adicionales, solo seis de los 468 acuíferos internacionalmente compartidos del mundo son objeto de un acuerdo formal de cooperación.

Llamado

En este Día Mundial del Agua, las Naciones Unidas hacen un llamamiento para impulsar la cooperación internacional sobre el uso y la gestión del agua. Solo así se podrá evitar una crisis mundial del agua en las próximas décadas.

Las asociaciones y la participación aumentan los beneficios

Los “fondos de agua” son sistemas de financiación que reúnen a usuarios aguas abajo, como ciudades, empresas y servicios públicos, para invertir colectivamente en la protección de hábitats.

Los servicios ambientales, como el control de la contaminación y el enriquecimiento de la biodiversidad, figuran entre los beneficios compartidos más destacados en el informe, junto con las oportunidades de compartir datos e información y de cofinanciación.

Por ejemplo, los “fondos de agua” son sistemas de financiación que reúnen a usuarios aguas abajo, como ciudades, empresas y servicios públicos, para invertir colectivamente en la protección de hábitats aguas arriba y en la gestión de tierras agrícolas con el fin de mejorar la calidad y/o cantidad global del agua.

El Fondo del Agua de Monterrey (México), puesto en marcha en 2013, mantuvo la calidad del agua, reducido las inundaciones, mejorado la infiltración y rehabilitados hábitats naturales a través de la cofinanciación.

Se demostró que la cooperación en cuencas y acuíferos transfronterizos aporta muchos beneficios más allá de la seguridad del agua.

África

El éxito de enfoques similares en el África subsahariana, incluida la cuenca del río Tana-Nairobi, que suministra el 95% del agua dulce de Nairobi y el 50% de la electricidad de Kenya, ilustra el potencial global de tales asociaciones.

La participación inclusiva de las partes interesadas también fomenta la aceptación y la apropiación. Involucrar a los usuarios finales en la planificación y ejecución de los sistemas de agua crea servicios que se ajustan mejor a las necesidades y recursos de las comunidades pobres, y aumenta la aceptación y apropiación públicas.

Los miembros de los comités colaboran con las autoridades locales del agua de las comunidades de acogida para compartir y gestionar los recursos hídricos.

También fomenta la responsabilidad y la transparencia. En los campos de desplazados de la región somalí de Gedo, los residentes eligen comités de agua que gestionan y mantienen los puntos de agua que abastecen a decenas de miles de personas.

Los miembros de los comités colaboran con las autoridades locales del agua de las comunidades de acogida para compartir y gestionar los recursos hídricos.

(Fuente: Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2023. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua 2023)